La importancia del masaje infantil

“La importancia de una caricia se encuentra en el amor con que esa caricia se transmite”

-Raquel Cuenca Nieto-

Continue reading “La importancia del masaje infantil”

Anuncios

Me quiero, me acepto, me gusto ;)

sad-woman-1048898_960_720¿Qué es la autoestima? ¿Por qué hay que cuidarla? ¿Es tan importante como dicen?

Hoy en el Diván de Raquel, vamos a hablar de una pieza fundamental en el puzle de nuestra personalidad.

Continue reading “Me quiero, me acepto, me gusto ;)”

El Valor de Saber Recomponerse

Si escarbamos entre nuestros recuerdos, es probable que encontremos al menos un momento en el que nos hayamos sentido especiales en nuestra vida. Curiosamente, en un porcentaje elevado de casos, también es probable que ese recuerdo se encuentre ligado a una hazaña, un acto, un trabajo o a una persona que nos recordó que éramos importantes por eso que habíamos conseguido. Otras veces, ni tan siquiera parece que dependa de nosotros: es el otro quien nos lo recuerda y esto nos acostumbra a esperar que nuestro valor venga de fuera.

huellas

El día que nacimos, ya éramos especiales. Tuvimos la valentía de venir a un lugar del que no sabíamos nada, donde no nos habían preguntado si queríamos o no estar aquí. Nos dieron una palmadita en la espalda y ahí comenzó nuestra andadura.

Después crecimos, dimos los primeros pasos, las primeras palabras, comenzamos a relacionarnos, surgieron los miedos, la curiosidad y de nuevo fuimos especiales: estábamos gateando desde un presente hacia un futuro.

En este punto la cosa puede que empezara a complicarse: algunas dificultades se toparían frente a nosotros, nos acecharían fantasmas, sufriríamos algunas heridas que después habría que curar, nos esperaban emociones, decepciones, alegrías y tristezas… Algunas preocupaciones, exigencias o la rigidez impuesta por un mundo organizado, podrían alejarnos  de nuestro sentimiento más innato.

Luego vinieron los adornos: dinero, trabajo, éxito, estar sano, seguir el camino establecido, la felicidad constante y un sinfín de ingredientes, todos ellos necesarios para que uno pudiera sentirse especial. Esto generó confusión: ya no sólo servía ser uno mismo, ahora hacían falta más cosas. Y lo más problemático: había cosas que no eran fáciles de alcanzar o dependían de uno mismo.

En unos casos, el camino continuaría igual, sin sobresaltos. Pero en otros casos, puede que el fracaso, la ansiedad, el miedo, la angustia o la tristeza invadieran al personaje. ¿No es fácil cuando no tienes todos los ingredientes?

En este punto, propongo cambiar la historia. Propongo volver al principio y cambiar el inicio. Propongo contar una historia que comience así:

“Ser especial es simplemente ser uno mismo. Somos especiales por el hecho de aprender en este paseo al que llaman VIDA. No esperes a que otro te lo diga, porque puede que esto no llegue cuando tú quieras. Si eres capaz de sentirte especial por ser quien eres, te respetarás, valorarás tus virtudes y aprenderás de tus defectos. Si entiendes que una persona puede equivocarse, tus exigencias serán menos rígidas y buscarás maestros en lugar de culpables”.

Aquí no acaba esta historia, como he dicho antes, sólo es el principio. Es importante que continuéis hacia un final, o hacia varios finales. Dadle vuestra esencia, vuestra experiencia.

Puede que hubiera sido más fácil si esto nos lo hubieran contado antes. Pero, también puede ser que quien debía contarlo no conociera bien la historia, quizás nunca antes la había escuchado o simplemente no supo contarla o lo hizo a su modo. Es complicado saber con certeza por qué las personas se comportan de una determinada manera en la vida.

Por suerte, sí tenemos la capacidad de conocer la intención de nuestros actos. Por eso, si en algún momento no os sentisteis especiales, pensad en esta pequeña historia y cread un nuevo recuerdo. Porque no depende del resto, depende de ti.

Puede que funcione.

Logo

 

 

 

“Compartiendo una sonrisa”

Hoy me apetece compartir una SONRISA20140318_135929

Será una sonrisa especial, propia, verdadera y real.

Una sonrisa que se enfrente a lo que no nos gusta, a lo que nos hiere, a lo que nos pellizca por dentro.

Una sonrisa emotiva, con sentimiento. No una sonrisa cualquiera, es una de esas sonrisas que definen quien eres. Vas por la calle diciendo: ¡Eh, mirad todos!: esta es mi sonrisa…(es genial esa sensación, ¿verdad?)

Las hay de medio lado, de oreja o oreja, mostrando dientes o con carcajada incluida. Es cuestión de ELEGIR…

Pero si hasta los estudios nos dicen que hacemos ejercicio cuando sonreímos (movemos hasta 430 músculos al parecer según cuentan algunos expertos…).

Dejemos las palabras y vayamos a lo práctico: subo una comisura de la boca, subo la otra, et voilà: LO CONSEGUIMOS. No era tan difícil, ¿verdad?.

Muchos podréis pensar que os lo pongo muy difícil y que, en realidad, estoy hablando de una sonrisa lejana o complicada, que no es real o que parece idealizada. No es mi intención y vosotros decidís la versión de sonrisa de la que estoy hablando…

En realidad, esto mismo es lo que pasa con nuestra vida: podemos elegir el camino fácil o el camino menos fácil. Pero al final, en un momento u otro siempre nos quedará nuestra sonrisa (porque es nuestra y genuina, no lo olvidéis nunca).

Simplemente quería retomar mi blog compartiendo algo que nos ayuda a ver la vida con perspectiva.

Os animo a complicar menos la vida y COMPARTIR más SONRISAS.

Buscando una segunda oportunidad

Todos tenemos nuestro papel en el mundo.

A veces, nosotros creemos saber a quién debemos interpretar. A veces, el mundo que nos rodea cree que tiene la licencia para decirnos cómo actuar. Pero, ¿y si nos equivocamos?, ¿y si el mundo se equivoca?.

Nadie es tan sabio como para saber de qué pasta estamos hechos. Sólo cada uno de nosotros es capaz de descifrar tan complejo paradigma.

Un día, sin esperarlo, la idea que teníamos en la cabeza sobre cómo era eso de vivir se rompe en mil pedazos. El viaje que esperábamos realizar cambia su rumbo de modo inesperado. Frustración, ira, venganza, miedo, angustia…Todo invade nuestro cuerpo, nos bloqueamos inmóviles ante la desesperación de no saber como continuar.

Pero el tiempo pasa, y sin que nos demos cuenta, los caminos que debemos seguir se bifurcan: podemos seguir sumergidos en la inercia de ser actores con un guión escrito; o podemos tomar el camino alternativo y trasformar los fantasmas en vida. Aceptación, esperanza y superación recargan nuestra ilusión para reescribir nuestro nuevo guión y partir de cero.

No es fácil vivir ante las adversidades, pero menos fácil es vivir vencido por las adversidades. Dejemos volar con libertad a esa mariposa que todos llevamos dentro.

Quizás nos lleve nuestro tiempo, quizás sea un trabajo duro, quizás nos encontremos piedras en el camino, pero… ¿Quién dijo que ser mariposa fuera un trabajo fácil?

He vuelto a ver este corto que tantas emociones me despertaron: risa, llanto, sorpresa, admiración, esperanza, gratitud por la vida… Gracias, amiga, por compartirlo en su día.

La vida siempre da segundas oportunidades.

NOTA: The Butterfly Circus (El Circo de la Mariposa) es un cortometraje de cine independiente  dirigida por Joshua Weigel y protagonizado por Eduardo Verastegui , Nick Vujicic y Doug Jones en 2009.